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CÓMO EVITAR EL ESTRÉS POSTVACACIONAL

 El síndrome de la depresión postvacacional es un periodo de tristeza por el que pasan algunos trabajadores cuando tienen 
que regresar a sus puestos de trabajo después de las vacaciones. Aunque es bastante frecuente, es importante saber cómo 
afrontar la vuelta al trabajo con optimismo para que dure lo menos posible.
02/09/2014

¿Existe el síndrome de depresión postvacacional?

 
    No existe consenso entre psicólogos y psiquiatras sobre la definición exacta o existencia real de este síndrome, pero son muchos los trabajadores que experimentan sentiminentos de ansiedad y tristeza al reincorporarse a sus puestos de trabajo tras finalizar sus vacasiones. 
    Suele manifestarse a través de unos síntomas muy parecidos a los de una depresión clínica: sensación de apatía, desánimo, irritabilidad, nerviosismo, dificultad para relacionarse con los demás, insomnio, falta de apetito, dolores musculares, molestias en el estómago, falta de concentración etc. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) estima que la mitad de los españoles sufren todos, o algunos de estos síntomas.
 

¿Por qué se produce?

    Durante las vacaciones, el cerebro tiende a eliminar informaciones generadoras de ansiedad, que vuelven de golpe al incorporarse al puesto de trabajo. Los cambios de horarios y asunción de responsabilidades intensifican la sensación de desasosiego y malestar. Se trata, entonces, de un proceso adaptativo a la vida laboral tras un período de descanso. En un informe de la empresa de recursos humanos Randstad, se concluye que la mayoría de los empleados necesitan entre una y dos semanas para volver a adaptarse a su puesto de trabajo y desarrollar su actividad profesional con normalidad. El verdadero problema surge cuando estos cambios adaptativos se cronifican, dando lugar a un estrés permanente o síndrome de ansiedad generalizada. En estos casos se recomienda la visita a un especialista.
 

¿A quién afecta más el estrés post-vacanional?

    Los trabajadores que sufren mayor estrés son aquellos que se sienten insatisfechos con sus empleos o acosados por compañeros o superiores (moobing).
    El estrés también es mayor cuando el trabajador tiene diversas fuentes de estrés (enfermedad, problemas de pareja o económicos, etc).
    Diversos estudios reflejan también que las mujeres son propensas a sufrir un estrés laboral percibido mayor que los varones.

Más vale prevenir....


  • Para evitar el temido síndrome empieza por planificar tus vacaciones. La inactividad hace que tengamos mucho tiempo para lamentarnos de la inminente vuelta a la rutina. En verano los días son más largos, aprovéchalos para realizar aquellas actividades de ocio a las que no puedes dedicarles todo el tiempo que te gustaría durante el año (deporte, viajes, visitas a familiares, hobbies...) de este modo los días se harán más largos y tendremos buenos recuerdos de nuestras vacaciones.
  • No vuelvas de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo. Resulta de gran ayuda programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada, de esta manera nos prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.
  • Regula tus horarios de sueño los días previos a la incorporación laboral. Intenta dormir 8 horas, evitando las siestas u horas extras de sueño.

Recomendaciones para empezar con bue pie:


  • Mantén una actitud positiva hacia el trabajo. No pienses en el trabajo como una obligación, sino como una manera de prestar un servicio útil a la sociedad, realizarte personalmente y seguir aprendiendo y mejorando. Busca los aspectos positivos de tu puesto de trabajo y centra tu atención en ellos (beneficios económicos, lazos con los compañeros, clientes, subordinados, etc ).
  • Piensa que la ansiedad es una emoción que nos prepara para enfrentarnos a una situación nueva. Acepta que sentir una ligera sensacion de ansiedad es un proceso natural y recuerda que lo habitual es que en una o dos semanas como máximo ya estarás habituado a  madrugar, a la rutina y al ritmo laboral.
  • Incorpórate de manera gradual. Si puedes organizar tu ritmo de trabajo, empieza con tareas simples y gratas, esto facilitará una mejor y más rápida adaptación a la rutina laboral. Puede resultarte útil dedicar los primeros minutos de la jornada a organizarte, realizando un listado de prioridades.
  • No te lleves trabajo a casa y aprovecha el tiempo. Recuerda que los días aún son largos y el buen tiempo suele acompañar, intentar realizar actividades de ocio y disfrute al término de la jornada laboral. No olvides dedicarle tiempo a la familia y los amigos e intenta salir de vez en cuando de la rutina, esto hará que tu día a día sea mucho más placentero.
  • Duerme ocho horas como mínimo, mantén una dieta equilibrada y realiza algun ejercicio físico para favorece la relajación mental.
  • Si tu síndrome post-vacacional se ha convertido en una depresión más profunda de lo esperado, no dudes en visitar a un especialista que te pueda orientar y ayudarte a superar esta situación
 
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